Ejercicios de relajacion para canto

Relajar el Cuerpo:

Estos ejercicios hay que hacerlos en clases de canto, en la medida de lo posible, con ropa cómoda y en un contexto tranquilo. Comencemos con lo básico:

En el suelo:

. Nos acostamos boca arriba, cuidando de no sentir frío.
. Verificamos que la columna esté relajada, con sus zonas de apoyo sobre el suelo.
. Percibimos el natural desarrollo de la respiración. Prestamos atención al tórax y el abdomen: los músculos se contraen y se expanden. Percibimos asimismo los sonidos, leves, del acto de respirar. Tomamos conciencia de la respiración.

Parados:

. Poco a poco nos incorporamos. En la medida de lo posible hay que hacerlo con las piernas flexionadas y subiendo vértebra por vértebra dejando para lo último la cabeza. Recordemos que hay que cuidar y sostener alineada la columna.
. Las piernas han de estar apenas separadas. La distancia ideal es de un puño entre los dos pies.
. El peso del cuerpo ha de estar distribuido igualitariamente entre los dos pies. Los hombros tendrán que estar relajados y el tórax tenuemente cara arriba.
. El cuello y la cabeza han de estar alineados con la columna. 
. Ahora hacemos los ejercicios básicos de respiración imaginando que sostenemos una pelota de inflable bajo cada axila. Así vamos a percibir los espacios respiratorios. El tórax se expande y conseguimos una respiración más profunda.
. Sostenemos esta situación por unos minutos.
. Lo esencial es ser concientes de la extensión de la columna dorsal y del espacio respiratorio
. Debemos conseguir una sensación de equilibrio apropiado para un estado de calma y atención.

Ejercicios de relajación dinámicos:

Los ejercicios activos combinan el movimiento con el control de la respiración.

. Rotamos los omoplatos de adelante cara atrás 4 veces. 4 veces de atrás cara adelante.
. Hacemos lo mismo mas incluyendo los brazos.
. Bajamos la cabeza y descendemos vértebra por vértebra con las piernas estiradas. Nos sostenemos en esa situación, respirando unos veinte o bien treinta segundos.
. Flexionamos las piernas y subimos, desde el coxis y vértebra por vértebra, dejando la cabeza para el final.
. Repetimos la secuencia, mas, al espirar, emitimos un sonido que puede ser “fffff”.

Precalentamiento del Sistema Articulador.

“El Beso”
. Con la boca cerrada, pusimos los labios cara afuera tal y como si fuéramos a dar un beso.
. Subimos y bajamos la quijada sin abrir la boca, estirando los labios todo lo que es posible.

“Sorpresa fea-Sorpresa linda”
. Fruncimos toda la cara tal y como si presenciásemos un espectáculo muy desapacible.
. Abrimos y estiramos los músculos tal y como si nos sorprendiéramos exageradamente por algo.

“Sonrisa total»
. Apretamos los labios al límite a lo largo de unos segundos. Los dientes de arriba y los de abajo están apretados.
. Estiramos los labios desplegando una sonrisa, sin separar los dientes.

“El pez”
. Relajamos los labios, los que quedan un tanto cara afuera
. Abrimos y cerramos la boca. Lo esencial es dejar caer la quijada, manteniéndola todo el tiempo muy relajada.

“Mandíbula desplazada”
. Relajamos la boca. Dejamos caer la quijada.
. Movemos suavemente la quijada cara un lado y cara el otro.

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