El poder curativo de tu voz: 7 razones por las que todo el mundo debería cantar

[Artículo escrito por Maya Rogers, vocalista, música, pedagoga y ex–componente del equipo de CD Baby!]

Creo que todo aquel fisicamente capaz de generar sonido con sus cuerdas vocales puede y debería cantar todos y cada uno de los días o mejorar su capacidad por medio de estudiar sonido con un curso de produccion musical. Sé lo que piensas, mas solo momentáneamente me agradaría solicitarte que detengas tu escepticismo.

No deseo decir que todo el planeta habría de ser un vocalista profesional, ni tan siquiera que todas y cada una de las voces sean agradables para los oídos. Lo que sugiero es que los seres humano han sido, de forma bastante textual, hechos para cantar.

Hace un par de años, me vi envuelto en un accidente de tráfico y padecí traumatismo craneal. Como resultado, era inútil de cantar, tocar mis instrumentos o bien leer música. Aun oír música me ocasionaba dolor. Una vida con relación a la música y mi voz parecía haber llegado a su fin, y ser siendo consciente de ello era asolador.El poder curativo de tu voz: 7 razones por las que todo el mundo debería cantar

Mi restauración fue a mejor en el momento en que me di permiso a mí para procurar regresar a cantar nuevamente. Al comienzo solo podía cantar unos momentos ya antes de reventar en lágrimas. Mas persistí, y logré cantar entre lágrimas. Por último, tras meses, las lágrimas se terminaron. Esto dio paso a cantar con otras personas y, por último, en regresar a educar música.

Parte de mí sabía que el proceso de descubrir de nuevo mi voz y asistir a otros a descubrir la suya daría un avance en el proceso de sanación, tanto física como sensible. Lo que no aguardaba sacar a la luz es esta gran verdad: en el momento en que nos dejamos el goce de la autoexpresión mediante nuestras voces, despiertan partes de nosotros que pueden haber estado dormidas o bien descuidadas toda la vida. Accedemos a una profunda sabiduría interior, y con esta sabiduría llega un poder de transformación.

He intentado comprender precisamente por qué razón cantar tuvo un impacto tan grande en mi restauración y de qué manera podría favorecer al mundo entero. Acá tienes siete razones por las que creo que deberíamos borrar el cuento que afirma “no puedo cantar” y dejar que nuestras voces suenen!

Todo el planeta desea cantar

¿A cuántos de nosotros nos han dicho alguna vez en nuestros años de capacitación que no podíamos o bien no deberíamos cantar públicamente por el hecho de que tenemos una voz terrible? Me atrevería a decir que a la mayor parte nos ha pasado, incluyéndome a mí. En consecuencia, nos abochornamos de emplear nuestras voces para expresarnos y para decir nuestra verdad.

La mayor parte de adultos con los que trabajo tienen una historia traumática de su juventud en torno a sus voces y como resultado dejaron totalmente de cantar. La razón de que estas experiencias sean tan dolorosas y durables es por el hecho de que utilizar nuestra voz es algo instintivo, aun primario. En lo más profundo, todos deseamos cantar, ¡pues fuimos creados para hacerlo!

Cantar nos hace sentir bien

Podemos probar placer de las vibraciones sonoras cuando repiquetean en nuestras bocas y cuerpos. Los pequeños lo saben y tienden a utilizar el sonido para explorar a un nivel sensorial ya antes de utilizarlo para la comunicación. Cuando cantamos se liberan endorfinas que asisten a crear sensaciones positivas. Esto es singularmente cierto cuando cantamos con otras personas. Cantar en conjunto asimismo induce la producción de oxitocina (la hormona cariñosa). Esto puede reducir el stress, la ansiedad, y también acrecentar las sensaciones de confianza y bienestar.

A resultas de mi lesión, de manera frecuente me enfrento a cefaleas crónicos, y cuando canto el dolor se reduce significativamente. Una investigación publicado en dos mil cuatro en The Journal of Music Therapy confirma que cantar ayuda a las personas a enfrentarse al dolor crónico.

Es bueno para nuestra salud

Cantar se considera una actividad aeróbica por la cantidad de oxígeno que se manda al cerebro. Muchos de mis pupilos de canto narran sensaciones de vigorización, alegría o bien aun dicha tras las clases. Yo atribuyo esas sensaciones, en parte, a la respiración profunda que demanda el canto. Nuestra respiración tiene un enorme poder restaurador, puede reducir el stress e inclusive llevarnos a un estado meditativo. Sobre todo, cantar reduce los niveles de cortisol (la hormona del stress), lo que nos deja generar más anticuerpos que fortalecen nuestro sistema inmunológico.

Asimismo hay beneficios para la salud sensible. Lo vemos en el instinto materno de sosegar a su bebé con una canción y en la tradición de las canciones de cuna para dormir a los pequeños. Cantar canciones tristes en el momento en que nos sentimos de esta forma, y alegres cuando estamos felices tiene un impacto positivo en nuestro estado anímico.

A nuestros cerebros les chifla.

Cantar se utiliza para tratar inconvenientes neurológicos como tartamudez, Parkinson, lesiones cerebrales adquiridas, e inclusive autismo. Puede establecer sendas neuronales opciones alternativas que mejoran la neuroplasticidad global del cerebro. Tocar música, normalmente, ha probado tener efectos globales en el cerebro como incremento de la función cognitiva, incremento de la memoria, mayor capacidad para solucionar inconvenientes y efectuar funciones.

Es intrascendente de qué forma suene.

La mejor parte es que podemos ver las ventajas de cantar sin importar un mínimo de qué forma suenan nuestras voces. Stacy Horn, autora de Imperfect Harmony: Finding Happiness Singing With Others, cita una investigación efectuado en dos mil cinco que afirma que las personas pueden probar exactamente las mismas sensaciones de placer aun cuando el sonido que se genera es de “calidad mediocre”.

¿No lo crees? Mira este vídeo en YouTube de una joven sueca cantando. Ella advierte que no sabe si es buena vocalista o bien no, mas no le importa pues lo hace solo por diversión. Cuando la veo, no cabe duda de que cantar debe ver con sentir, no con escuchar. El acto de cantar en sí es lo que nos hace sentir bien, no de qué forma suenan nuestras voces.

Cantar nos hace mejores personas

Podemos conseguir un mayor conocimiento personal aparte de las ventajas sensibles y sicológicos de cantar. Cuando cantamos, hay una cierta vulnerabilidad. Esta vulnerabilidad nos deja aprender mucho de nosotros mismos, lo que nos motiva, de qué somos capaces y qué queremos verdaderamente. En su artículo de mil novecientos noventa y seis para la American Music Therapy Association, la doctora Diane Austin escribió que C.G. Jung pensaba que “nos transformamos en nosotros mismos a través… (de participar) en actos creativos múltiples”.

Me atrevería a decir que a través del acto creativo de cantar hallamos nuestro auténtico . En esencia, cantar de forma regular puede ponernos frente a frente con quien de veras somos y con nuestra finalidad primordial.

Cantar nos ayuda a hacer un planeta mejor

Cuando comprendemos quiénes somos en el fondo y qué cualidades únicas tenemos, dejamos de equipararnos con el resto. El temor que nos impulsa a combatir, a amontonar, y a oprimir, se transmuta en energía lumínica, la de la compasión, la esplendidez y el amor. Sí, amor. Comenzamos a decir nuestra verdad. Nos inspira a vivir nuestras vidas de una forma que refleja la sabiduría que hemos ganado. Nuestra recién descubierta inventiva nos deja ver las soluciones que no estábamos abiertos a ver. Este cambio positivo tiene un efecto de onda que comienza en nuestras vidas y se extiende a nuestros amigos y familias, nuestras escuelas y comunidades y ocasionalmente en el planeta en su globalidad.

Se ha sugerido que cantar en conjunto puede resultar en un fenómeno llamado “entrainment”. Los pulsos de los vocalistas se acompasan en una frecuencia de latido colectivo. De igual modo, ser de manera firme quienes somos revela que somos una parte de un sistema mayor, el corazón de la humanidad.

Aparte de asistirme a recuperarme de una lesión muy grave, cantar me ha inspirado a comenzar a vivir mi vida como una música con el poder de prosperar el planeta. Una forma en que hago esto es siendo guía de músicos de toda clase. Empleamos la voz humana para explorar tu intuición y dones creativos a fin de que tus mejores creaciones salgan a la luz. Para saber más de este servicio, visita www.scatherjoy.com/mentorship.

¿De qué forma el canto y la expresión personal han tenido un impacto en tu vida o bien en la de quienes te rodean? Me encantaría leer tus experiencias en la sección de comentarios.

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